La familia de la posventa

Publicado en la revista Talleres en Comunicación Nº291

El pasado mes de septiembre tuve la suerte de asistir a la entrega de premios de los Personajes de la Posventa y no quiero comenzar sin antes agradecer a Miguel Ángel la invitación, y a todo el equipo de Talleres en Comunicación la organización del evento, ya que todas las ediciones han tenido su especial complejidad, pero esta en particular mucho más por la situación en la que nos encontramos y por la responsabilidad de ser el primer evento presencial del sector desde que comenzó este mal sueño, y quiero decir a todos los que no pudieron asistir que fue perfecto y si tuviese que definirlo con una sola palabra sería: Familia.

La posventa, aun con la grandísima importancia que tiene, siempre ha sido la parte menos glamurosa del gran sector del automóvil; cuando le digo a la gente “trabajo en el sector del automóvil” siempre les viene a la cabeza los coches, las carreras, la conducción… pero luego especifico, y ya les cambia la cara, ese brillo se les apaga, pero los que estamos en esto sabemos que sin nosotros todo el glamour del automóvil, las carreras, y el disfrutar de la conducción no existiría, y eso nos gusta.

Somos un pequeño sector, dentro de uno más grande, pero aunque pequeño somos el más importante, el más técnico y profesionalizado, y ello hace que aunque seamos “pocos” nos consideremos una gran familia, y esta familia tuvo su reencuentro de la mano de esta revista.

Todos necesitábamos volver a vernos, a mirarnos a los ojos, y aunque la mascarilla lo impedía, a compartir la sonrisa constante en el rostro de cada uno de nosotros.

Fabricantes de componentes, distribuidores, instituciones, talleres… todos estábamos ahí para felicitar a los homenajeados, y recordar a los que ya no volverán a estar con nosotros. En los corrillos previos y posteriores al evento, podías ver a eternos competidores compartiendo risas con clientes en común, a históricos profesionales con más de 40 años de experiencia a sus espaldas charlando con las nuevas generaciones, todos compartiendo los mismos metros cuadrados, y creo que eso es lo más importante de este evento.

En los diferentes congresos, como fue el de Ancera al día siguiente, los invitados también comparten el mismo techo pero manteniendo las formas y “protocolos” del acto en particular, cada uno en la posición y enseña que representa; por otro lado en las ferias como el próximo Motortec 2022, a pesar de estar todos juntos, cada uno está en su casa (como si de embajadas se tratase) y aunque la cercanía existe, nunca hay que olvidar que el objetivo último del evento es hacer negocios; pero en la pasada entrega de premios el objetivo era estar juntos y felicitar a los galardonados, sin protocolos (salvo los COVID) ni intenciones ocultas, convirtiendo al evento en el más emotivo y familiar que recuerdo.

Y esta cercanía y familiaridad que nos caracteriza, nos diferencia del resto de sectores, los hay muy grandes e importantes que por su tamaño no pueden lograr lo que tenemos, y también los hay pequeños pero muy competitivos y por ello nunca tendrán lo mismo que nosotros.

Creo que esta particularidad, esta relación que existe entre todos nosotros, nos ayuda en nuestro día a día a ser mejores profesionales y a tener más confianza en nosotros mismos ya que siempre tendremos ejemplos cercanos de otros que han llegado donde queremos ir, y con levantar el teléfono podremos encontrar a personas que nos van a echar una mano si la necesitamos.

Parafraseando a Leslie Nielsen en Agárralo como puedas: Puede que al resto de la gente le importe un comino nuestro sector, pero es nuestro comino, y eso importa.