Adaptarse al cambio

ChanGCe

Publicado en la revista Talleres en Comunicación Nº286

“¿Cambiar aceite y filtros? ¿Pero eso aun se hace?”, esta pregunta parece una broma o propia del día de los inocentes, pero dentro de unos años será una realidad y aquellos que prevén jubilarse en 10 o 15 años dirán “a mí no me coge”, pero a los que nos importa el sector, los que aman su negocio, que desean que su empresa les sobreviva, que su legado pase a su nueva generación, o simplemente es de los míos que aún nos quedan más de 25 años para jubilarnos nos tiene que importar y mucho.

El negocio de la posventa del automóvil está cambiando, más rápido de lo que pensamos o queremos creer, y es tiempo de adaptarse o dejarse llevar por la corriente. Distribuidores, talleres y concesionarios deben reevaluar sus negocios, y el cambio de año siempre es un buen momento para poner punto y aparte y comenzar una nueva etapa con nuevos proyectos, para lo que yo siempre recomiendo 2 preguntas básicas si lo que buscas es que tu negocio crezca:

¿A quién más le puedo vender mis productos (o servicios)? Cuando tienes una buena de gama de productos (o te sientes muy a gusto con tu servicio prestado) y no se desea una inversión adicional en tecnología, formación o stock, puedes centrar tus esfuerzos en hacer una labor de captación de clientes fuera de tu radio de acción, o buscar otros nichos de clientes donde antes no lo habías intentado.

Esta opción hoy en día es muy compleja ya que prácticamente “está todo el pescado vendido”, el mercado es el que es (incluso menguando) y cada vez hay más competidores.

La otra pregunta es: ¿Qué otros productos le puedo vender a mis clientes actuales? Si la primera opción falla, es hora de crecer en gama de productos o servicios para ofrecer a tu cartera de clientes existente, aunque esto nunca es fácil ni barato, pero a veces es necesario cuando la situación aprieta y, por desgracia, ni la actual es buena, ni el futuro cercano del sector es halagüeño, al menos tal y como lo hemos conocido.

Volviendo al tema inicial, los nuevos vehículos eléctricos no tienen motor de combustión, ni bujías, ni filtros, radiador, embrague manual, válvula EGR, catalizador… por lo que voy a replantear la pregunta para que sea más adecuada a la situación actual: “¿Qué productos puedo vender, y valgan para los vehículos del futuro?”

Hay muchas respuestas válidas, y dependiendo de cada negocio y su situación será una distinta, pero si me preguntaseis a mí, la respuesta la tengo clara: CARROCERÍA, PINTURA y NEUMÁTICOS. El resto de recambios y reparaciones van y vienen, tecnologías cambiantes, las actuales pasarán a ser obsoletas y las del futuro cada fabricante tendrá la suya complicando la labor del recambista y del taller independiente, necesitando este muchísima formación con herramienta específica para cada tecnología, y un abanico de recambios enorme en stock.

Y no quiero decir con esto que sea la panacea, que haya encontrado el tesoro de los Incas, y que nadie lo había pensado antes, aquellos que os dedicáis a la carrocería o a los neumáticos lo sabéis de primera mano, mucha competencia, precios muy ajustados, las aseguradoras (este tema daría para una revista entera), piezas cautivas,… Mi intención es únicamente poner en valor la importancia de esta línea de negocio, de la cual tratan las siguientes páginas (y mucho más profesionalmente que un servidor), y veo muy interesante analizarla a fondo ya que será la única que no sufra un cambio radical en los próximos años.